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Showing posts from December, 2025

Lo que no es C.G.I. — Y de paso, ¡Feliz Año Nuevo!

U n nuevo año siempre llega en silencio. No irrumpe: se posa. Trae consigo una pausa natural, una respiración más profunda y la oportunidad de mirar lo recorrido sin juicio. En este inicio, deseo que este año te encuentre con la curiosidad intacta, con la valentía de seguir preguntando y con la paciencia necesaria para construir lo que aún no tiene forma. Feliz Año. Que lo nuevo no te apure, sino que te acompañe. Hablar de C.G.I. suele llevarnos, casi automáticamente, al brillo: imágenes espectaculares, tecnología de punta, renders perfectos, simulaciones complejas. Pero hoy quiero detenerme en el reverso, en aquello que no es C.G.I., aunque muchas veces se confunda con ello. El C.G.I. no es solo software. No es el último motor de render, ni la tarjeta gráfica más potente, ni una tendencia visual replicada hasta el cansancio. No es velocidad sin sentido ni producción vacía. No es resolver todo “en post” ni esconder la falta de ideas detrás de efectos llamativos. Tampoco es aislamiento....

Esto es C.G.I. —y de paso... ¡Feliz Navidad!

Llegamos a esta entrada en una época especial del año. Días de pausa, de balance, de mirar hacia atrás y, al mismo tiempo, de imaginar lo que viene. Entre luces, silencios necesarios y nuevos propósitos, quiero aprovechar este espacio para desearte una feliz Navidad y abrir una conversación fundamental dentro de este viaje creativo que he venido compartiendo: entender qué es realmente eso que llamamos C.G.I., más allá de las siglas y del impacto visual inmediato. C.G.I. significa Computer Generated Imagery, o imágenes generadas por computadora. Pero reducirlo a una definición técnica sería quedarse en la superficie. El C.G.I. es un lenguaje, una herramienta y, sobre todo, un puente entre la imaginación y lo visible. Es el punto donde la idea se vuelve forma, donde la narrativa encuentra cuerpo digital y donde la creatividad se apoya en la tecnología para contar historias que, de otro modo, no existirían. No es solo software ni render: es intención, proceso y visión. Los orígenes de...

"Survive" de Lewis Capaldi

H oy no. El listado de temas que deseo compartir es ya extenso. Emprender atraviesa demasiadas facetas cuando el asunto es de cálculo pasional. Tengo en lista conceptos, procesos, procedimientos y asuntos que aún no concreto. Hoy no será el día de compartir un tema desarrollado. Hoy, en medio de mi vulnerabilidad y de mi propio proceso, simplemente les comparto una canción que me inspira y me identifica por muchas razones. Gracias, Jorge, Wilson y Viviana. Gracias, Torres, Carranza y Ojeda. Gracias a mi familia. La próxima entrega —que debía ser esta— responderá a la pregunta: ¿Qué es CGI?

¿Por qué un Blog? El Oficio de Escritor

H ay preguntas que parecen simples hasta que uno decide responderlas con honestidad. ¿Por qué un blog? Podría decir que por una tarea académica —que así es en origen—, por un requisito profesional o porque “es lo que se hace desde que comenzó este siglo”. Pero la verdad —la de fondo, la que me ha acompañado desde niño— es otra: este blog existe porque escribir siempre fue una manera de entenderme y un intento por dejar huella antes de que pase la vida. Mi historia con los computadores comenzó en los años ochenta, gracias a mi padre. En casa convivíamos con disquetes de 5¼, floppy disks de 3.5”, el sistema DOS y una colección de programas que, para un niño, eran puertas a distintos mundos. Entre simuladores, juegos de habilidad y aventuras en pixeles, también contaba con unas herramientas muy valiosas: WordStar, Lotus 1-2-3 y Banner. Con Banner hacía letreros interminables que salían de la impresora de matriz de punto, encadenados por esas hojas de formas continuas que parecían pergamin...

Introspección Uno (1/2): Unir los Puntos

N o sé muy bien cómo explicar lo que pasó aquella madrugada del 24 de diciembre de 2013. Tenía 33 años. La casa dormía; mis dos hijas también: la mayor, con sus 7 años de inocencia alerta, y la menor recién estrenando su primer año de vida. Yo, en cambio, arrastraba un hábito torpe de celebrar hasta perder el equilibrio —literal y figuradamente—. Quise encender un cigarrillo antes de entrar. Nada épico, nada dramático: solo un hombre cansado, fuera de sí, un muro, una reja y un instante de descuido. Un enredo torpe. Un giro mínimo del cuerpo. Y de repente mi vida pendía sobre un abismo de más de tres metros: la entrada al sótano vehicular de los apartamentos donde vivía. Caí de cabeza. El golpe me partió el mundo. Hubo fisuras que casi no cierran. Aún llevo la cicatriz, una marca que comienza como una línea y termina como una pregunta abierta. Sobreviví. Sin explicación. Sin mérito. Sin razón clara. Una mujer aquí en Colombia había muerto días antes por trauma craneoencefálico al caer ...